viernes, 6 de julio de 2012

El ballet
El amor al ballet no es privativo de una pieza particular o de un tiempo determinado. Gente de todos los países lo aman y gozan con su belleza y su gracia es un arte que, por medio del movimiento, hablar corazón a través de los ojos. Como arte vivo, progresa cada día. Actualmente, bailarines y coreógrafos crean ballet nuevos a la vez que siguen representando los clásicos. Para mí es un placer no sólo bailar sino seguir aprendiendo continuamente. La danza es tan exigente que precisa de ejercicios especiales para desarrollar fuerza. Hasta los movimientos más sencillos debes perfeccionarlos al máximo. Es divertido trabajar con otros compañeros. Ayudar a alguien a mejorar su técnica contribuirá a perfeccionar la nuestra. Cuando coreografías tus propios ballets, dispones de libertad para explorar música e ideas distintas. Crear una representación teatral es fuente de inspiración y también de alegría.